19 noviembre 2010

un día como hoy


foto by Alberto Meléndez Juarbe


Noviembre debería estar separado exclusivamente para el día en que el folklor patrio nos permite comer pavo, cosa que no se hace más ningún día del año, y en el mejor de los casos adelantar la Navidad como en efecto se hace. Pero no. Hacía falta otro día de fiesta y qué mejor excusa que el descubrimiento de Puerto Rico en 1493 según el hombre blanco, las clase de historia con el libro de Francisco Scarano y los cuentos de El Boricuazo. Que si fue por Aguada, que si fue por Rincón, al fin de cuentas no importa si para lo único que serviría estar claros al respecto es para sembrar allí un shopping center gigante con hotel que se llame Plaza del Descubrimiento y Centro de Convenciones Cristóbal Colón. Cierro mis ojos y lo puedo ver todo alrededor de la estatua de este tipo.

Cristóbal Colón, un mafioso vende patria italiano que trabajaba pa' los reyes de España y era amante de la reina Isabel, según mi padre que llegó aquí despúes de un ataque de cuernos del rey Fernando que prefirió mandarlo al carajo antes que tenerlo por los alrededores, "Toma estos barcos y vete pa'l carajo, lo que encuentres es mío que me debes unas cuantas." Y así en los cuatro viajes que hizo, que nos mandaban a pintar de azul, amarillo, rojo y verde en un mapa del mundo, trajo presos, putas, enfermedades y cultura que desde entonces se ha encargado de modelar nuestras costumbres, nuestras tradiciones y sembraron las bases de lo que sea que creemos que somos un día como hoy.

No es coincidencia que los españoles hayan llegado a Puerto Rico un viernes como hoy antojados de todo lo que vieron como si estuvieran entrando por las puertas de K-Mart pa' ser los primeros en coger la mejor mercancía en lo que fue el primer viernes negro en nuestra historia: "Este canto de oro, para mí, estas indias con tetas lindas y ricas al aire, para mí también y este polvo blanco, un poco para mí, un poco para ustedes muchachos y el resto para vendérselo a Fernando. Que ese cabrón no se crea que venir aquí es...cómo es que dicen ustedes aquí Turey?" "Un mamey!" "Gracias y quédate con un poco de polvo tú también."

Entonces cuando la mayoría de los Americanos celebraban el primer centenario de independencia un verano en 1898 llegaron a nuestras playas los Otros Americanos también independientes a regalarnos la esclavitud del hamburguer y otras comidas enlatadas y hoy, quinientos diecisiete años después de que empezaramos a recordar semejante momento histórico, todavía se hace fiesta por las entradas y los descubrimientos que hacen los demás de esto aquí, pero no hay día pa' celebrar el descubrimiento que falta por hacer, el de nosotros mismos.

Estas son las cosas de las que no se hablan en la escuela, prefieren usar el tiempo para hacer la "Carrera del Pavo" en la que, by the way, nunca vi correr a ningún pavo, sólo niños con la esperanza de llevar a la mesa algo más que simple pan; la victoria hecha un pavo gringo, muerto y congelado. Una metáfora triste y colorida, parte del complot para ocultar la historia del país que nadie conoce y del que no importa mucho siempre que tengamos un día libre pa' ir a comprar los adornos del árbol de navidad y el inflable de muñeco de nieve pa' hacer la competencia en la urbanización de ver quién compró más adornos pa' su bohío en la "Carrera del Viernes Negro" en Plaza las Américas.

Fiesta y a celebrar, es día del descubrimiento!


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