30 agosto 2010

subliminal

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"Pa' los Discípulos que corren por aquí."


Un día al llegar a la famosa y aburridísima "capilla" me encontré con un charlatán que entre todos los que vi desfilar por allí no tenía parangón. En doce años los vi de todos calibres, tamaños y colores pero este era especial. El tipo se llamaba Emmanuel sólo por empezar a joder subliminalmente con la idea del pesébre y por ahí pa' abajo. Blanco, barba y camisa manga corta de botones por dentro del Docker.

Una mesa en el centro con un equipo de DJ quedao. El tipo suda y se sube los espejuelos dorados con marco de carey. Acomodaba unos libros y discos, seteaba el proyector y la pantalla, "Sí, sí, uno, dos, ajá." Todo un despliegue tecnológico para dar una conferencia en dos partes sobre los mensajes subliminales.

"En la mañana de hoy oirán palabras, escucharán música y verán algunas imágenes que cambiaran sus vidas."

Con la voz engolá el tipo estaba en las de hablar hora y media de cómo El Diablo está donde quiera y te quiere coger de pendejo sin que tú te enteres. Él estaba convencido y tenía pruebas para demostrarlo, muchas. Empezó hablando de bellaqueras entre chamaquitos de escuela intermedia cosa de llamar la atención. Click. La primera proyección eran dos latas de las cool cans de Pepsi, una encima de la otra que formaban la palabra "SEX" en neones. Con eso me di cuenta que este tipo venía a joder todo lo que estaba cabrón y siguió con anuncios de Cutty Sark, Don Q, Coca-Cola, Camel y otras veinte marcas de productos que quería probar, donde no hacía otra cosa que identificar órganos sexuales no importa su género, ángulo, tamaño o posición.

"Estas cosas son subliminales porque ustedes no se dan cuenta de lo que están viendo. Por ejemplo," Click. En pantalla un pote de perfume Chanel número cinco. "Aquí a simple vista no se ve nada pero si hacemos un zoom a la foto..." Click. "Podemos ver en las burbujas unos glúteos y unos penes." Todo el mundo se miró con cara de, "Y a este cabrón qué es lo que le pasa?"

"Si la giramos..." Click. "Vemos cómo los penes se acercan a las nalgas." Click, click, click.

Estaba claro que este tipo era un enfermo decentemente vestido y las risas no faltaron. Empezó a hablar del vocabulario en programas como Minga y Petraca, donde según él "dos hombres bigotudos usan lo subliminal en sus nombres para metafóricamente disfrazar los penes ocultos debajo de sus batas." Risas a granel y en intento desesperado por recuperar control de grupo gritó, "Ustedes no se dan cuenta que lo que quieren decir es pinga y matraca!?!"

Explosión de risas y las maestras se mordieron la lengua, hasta ahora esto era lo mejor que había venido a la escuela ever. Casi por obligación empezó la segunda parte antes de lo esperado y cuando pensé que estaba por quitarse, se secó el sudor con un pañuelo, respiró y se tranquilizó.

"Vamos a hablar de cosas que Satanás no quiere que ustedes sepan pero es mi responsabilidad llevar el mensaje. En esta parte vamos a escuchar música y les advierto que esto no es para bailar. Esto es algo serio y en varias de mis conferencias pasan cosas extrañas...ruidos, voces, luces que se apagan y bombillas que explotan." Silencio y todo el mundo atento.

Al desquite y dispuesto a destruir canciones populares no se salvó nadie, Guns n Roses, Eros Ramazzotti, Maná, Kiss, Poison, Stryper, Peter Frampton y Michael Jackson, del que dijo que por la noche salían demonios de algunos de sus posters. Las nenas casi se amotinaron cuando destruyó a Cristian Castro desde el cover del CD hasta la canción donde Cristian nos mandaba al infierno. Después de poner la mitad de la canción en el coro el tipo grita, "Escúchenlo...los coristas dicen, Tú para el, tú para el y Cristian grita hell, hell! Está todo aquí, el disco se llama, El Camino del Alma, y el camino de tu alma es el infierno." Una de las lámparas parpadeo rápido y par de nenas hiperventilaron en lo que otra sacó los headphones del bulto Esprit pa' confirmar. Más de risas pero sólo de los varones cuando se fue a los platos, raspó la aguja y sacó un LP de Queen. Empezó a sonar "Another one bites the dust" y dos o tres cantamos el coro.

"NO-LA-CAN-TEN. En esta canción el mensaje subliminal se puede escuchar solamente si usamos esta tecnología que traje para escuchar la música al revés."

DJ Emmanuel traqueteo el switch y empezó a spinearlo al revés. "Escúchenlo...aquí dice, start to smoke marihuana, start to smoke marihuana" y dos o tres empezaron a toser. Para terminar, Hotel California, que estaba tan pegá que la daban en radio back-to-back, old version y la nueva acústica, pero antes de ponerla nos regaló su interpretación; un ritual satánico con daga y sacrificio en un hotel poseído desde el año sesentinueve por una bestia detrás de una puerta y una mujer con un candelabro...

Nada anormal pasó, nada de voces, ni gritos solamente risas con cojones hasta que llegó la hora de dormir y apagué la luz. Me puse el walkman pa' quitarme de la mente a Cristian Castro mandándome al infierno por la eternidad y en la puerta estaba pegao Michael Jackson mirándome en licras negros con líneas rojas y la mano en la cintura. Me arropé hasta la cabeza cerré los ojos y cambiando de estaciones DJ Diablo tiró Hotel California en una estación que no pude cambiar. Me quité los audífonos, apreté los ojos y no me moví pa' no encontarme con la pinga y matraca de Michael. La voz del tipo en mi cabeza, "Tú para el, tú para el" y Cristian gritaba en el solo de saxofón, "Heeeeeeell!!!".

Me levanté de un brinco, prendí la luz y dije en voz alta, "Emmanuel...quién te mandó a joderme la cabeza? Dios? A tí qué te importa si empiezo a fumar marihuana? Maldito pedorro enfermo! Tú que no haces más que ver bichos donde quiera y escuchar algo diabólico en cada canción, en esta hora y para siempre te puedes ir al carajo que es donde debes estar. Te reprendo en el nombre de Freddie Mercury! Amén. 
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