11 agosto 2010

juicio, sentencia y castigo

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"Mere compai, con una rata asquerosa como esa, la cosa es pa' hacerle juicio, sentencia y castigo a la misma vez y limpiarlo en medio 'e la plaza pública."
- R. Ambert



Debería ser sencillo, sin dilación y más en casos como estos pero no, la justicia cuando trabaja lo hace a su tiempo y a su manera, por eso no creo en ella.

Deberían haber asuntos en los que la humanidad esté de acuerdo para tratar de hacer esto funcionar, tarea difícil el acuerdo y más difícil hacer esto funcionar. Pero en alguna parte de mi mente, en el mundo sin violencia que me imagino donde todos estamos de acuerdo, un sacrificio público a lo medieval en casos necesarios es precisamente eso, necesario. Nada de apedrear una mujer por infidelidades, vamos a entrarle a batazos a la hijueputa que mató a sus hijos y trató infructuosamente de quemarse. Vamos a darle lo que buscaba y lo que se merece. Y lo mismo con el hijueputa que mató al chamaco homosexual y lo picó en pedazos en defensa propia; qué velocidad la de este cabrón pa' defenderse. Esos son reflejos coño!

Paradójicamente pa' acabar con la violencia hay que usar un poco de violencia, así es que funcionan las cosas. Porque eso de que "hablando se entiende la gente" está claro, pero el truco está en ser gente y en hablar el mismo idioma.

Por eso es que en la cárcel se resuelven varios de estos casos y no en las cortes de este país ni en las de ninguno. Tras las rejas queda un poco de justicia y vergüenza entre pillos, matones y cabrones de todos calibres. La cosa es cuestión de ranking, "Yo me robé los clavos de la cruz, pero tú mataste a tus hijos y eso aquí no es bien visto papi." Botellas y palos de mapo industrial por el culo, pingazos hasta el cansancio que pueden llevar a la cuadraplegia y en último lugar un poco 'e machete y en un par de flusheos de toilet estás nadando de vuelta a la libre comunidad. Now go and be free you piece of shit.

Hace varios días un tipo trató de matar a su ex esposa estrellando en la marquesina de su casa una guagua con tanques de gas como carga. La guagua explotó pero el hijueputa quedó vivo y entre la policía y algunos vecinos le apagaron el fuego. Yo enjuiciaría a esta gente como complices en tentativa de asesinato; "tanto delito tiene el que mata la vaca como el que le amarra las patas."

No me digas que no se pueden soltar tres balas de pistola de guardia y aterrizar en la cabeza de este infeliz. No me digas que la ambulancia que rescató a esta asquerosa asesina no se pudo tardar lo suficiente como para que se le acabara la vida. No me digas que no hay un poco de cianuro disponible o un poco de tres pasitos. No me jodas. A nadie le va a importar y ella se encargó de no dejar nadie que la extrañara.


Can I get an amen!?
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