10 abril 2012

ciudad del futuro

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Bayamón, uno de los pueblos más poblados en el área metropolitana, whatever that means in Puerto Rico; antes conocido por el chicharrón volao' que vendían en carretines por las calles y ahora conocido por que ni aquellos carritos caben por las mismas calles llenas de boquetes, polvo y más carros por carril de los que caben en cualquier dealer de la ciudad.

Definitivamente en el diseño de esta moderna metropoli no tomaron en cuenta que si el objetivo principal era convertir a Bayamón en el pueblo con más Mc' Donalds y Walgreens por milla cuadrada, también haría falta un segundo piso de carretera por lo menos en las avenidas principales; pero no vayamos más lejos de lo que nos permite la realidad y la planificación urbana,  ahora concentremos los esfuerzos y cincuenta millones de dólares en construir un hotel con casino en el parking del difunto Parque de las Ciencias.

Difunto Parque de las Ciencias como difunto quien le da nombre, el ex-gobernador, ponceño y científico de nada Luis A. Ferré, pero no nos enfoquemos en el nombre, el asunto es que ambos están muertos pero al parque, lo quieren resucitar. Y lo cierto es que han tratado en varias ocasiones y extensiones al parque, una de ellas la construcción de un elevador panorámico encapsulado en una cruz gigantesca que permite ver uno de los shopping centers principales del pueblo mientras se asciende a un salón de actividades que se usa con frecuencia para actividades privadas o del municipio.

Otra de ellas fue la Ciudad Torito en honor a José Miguel Agrelot, también difunto, no de Bayamón y científico de nada. Una ciudad a escala infantil que recuerda los personajes del viejo comediante, donde en secreto va Raymond Arrieta a buscar inspiración y meditar en un intento por resucitar al difunto comediante dentro de él.

"Y qué de ciencias hay en el Parque de las Ciencias?" se preguntará algún turista deseoso de visitar esta atracción tan representativa de Bayamón. Y para eso sepa que hay un anfiteatro, una laguna artificial o vivero de mosquitos,  el Museo de la Transportación, con un tren viejo que sacaron del Parque Central, otro parque muerto en la ciudad, el Museo de Ciencias Naturales, el Museo Arqueológico, el Pabellón de la Salud, el Museo Aeroespacial, el Museo de Reproducciones Artísticas, sí eso mismo, reproducciones; el Museo del Teléfono, el Museo de los Ecosistemas Marinos y el Museo de la Autoridad de Energía Eléctrica.

También dentro de sus facilidades está la Plaza de los Cohetes, compuesta por cascarones vacíos de modelos a escala que usaron en alguna película de Hollywood en los años cincuenta, un zoológico más pequeño y hacinado que el arca de Noé y muchos menos animales y la atracción principal, un planetario que costó dos millones y medio de dólares y lleva cerrado casi ocho años para el disfrute del público que ya no visita el parque por razones de acceso controlado.

Y es así como esta maravilla que se extiende por cuarenta y dos acres de terreno, que sin duda pudieron ser destinados a mejor uso, ahora serán resucitados con este proyecto del desarrollo urbano puertorriqueño del siglo veintiuno. Bienvenidos a lo que será el próximo elefante blanco del pueblo, el Hyatt Hotel y Casino en el antiguo Parque de las Mierdas de Bayamón, científica ciudad del futuro.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Tienes una habilidad increíble para escribir las cosas como son, lo haces todo muy real, sarcástico y gracioso a la vez. You're amazing indeed; The Man with a Mustache ;)